El espada de Tritón era un arma legendaria. A diferencia de otras espadas, posee poderes místicos de otro mundo. Este era el poder de traer objetos inanimados como barcos con sus cuerdas y aparejos vivos. También con la espada, era posible conducir barcos con velocidad automática, sin la necesidad de una tripulación.
Según la leyenda, esta espada fue forjada por Tritón, divinidad del hijo marino de Poseidón. Uno de los tres diamantes mágicos de Tritón estaba colocado en el protector de empuñadura de la espada, que le dio a su espada sus poderes de otro mundo. En el siglo XVIII terminó en circunstancias desconocidas en posesión del conocido pirata Barbanegra. Barbanegra usó su poder en muchas aventuras a bordo de la Venganza de la Reina Ana, su nave. En 1750, El Capitán Hector Barbossa mató a Barbanegra por la espalda (utilizando su propia espada envenenada) y tomó posesión de la espada de Tritón y del navio y tripulación de Barbanegra.